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Canciones que vamos a escuchar de Javier Ruibal:
| - Isla Mujeres |
- Boca de Rosa |
| - Ay, pelao |
- Tierra |
| - De Málaga Malagueñito |
- Amada |
Qué pasaría si…
por Ecnil
Qué pasaría si fuera en Grazalema
que callara la palabra a cañonazos.
Si el reguero de sangre corriera hasta mi casa,
kilómetros abajo.
Que pasaría si desaparecieran con ella las canciones
si llegara el viento metálico que ahorca las ganas.
Qué pasaría…
Quien, quienes tomarían las calles
Qué comitiva, qué partisanos llegarían de cada pueblo.
Si el desierto entrara en Grazalema,
si arañara la arena los bolsillos
si tu que estás allí me lo contaras preocupada una mañana…
No querría mudar una coma en lo ya escrito,
a Grazalema iríamos todos
compañeros de batalla.

Retrato de Álvaro
BOGOTÁ SUR
por Fernando Quiñones
Bogotá Sur pues es como todo buen sur
que se precie de tal:
Italia Sur, España Sur,
Grecia o Asia del Sur,
África, América del Sur…
Sur de basur, de absur
Desurbanicexprimesur
Tipicolormiserisur
Costrocalor Subdesarsur
Duro, eterno subsur solar
siempre curioseado, pisoteado
y algo así como vagamente amado por
los señores del Nor.
JAMES COOK RECONOCE SU MUERTE EN LA PLAYA DE KOU-ROU-A
(14-2-1779) (LAS CRÓNICAS INGLESAS)
por Fernando Quiñones
«El capitán Cook hizo un segundo disparo, esta vez con bala, y mató a un nativo de elevado rango. Hubo entonces un ataque en masa, al que respondieron los marinos ingleses con disparos de fusilería, así como los hombres de los botes. Nuestro infortunado capitán fue visto por última vez a orillas de la playa, pidiendo a los botes que cesara el fuego. Mientras se enfrentó a los nativos, nadie se atrevió con él. Pero, cuando se volvió para emitir órdenes, recibió una puñalada en la espalda cayó de bruces al agua.»
TANTO anduve casi hasta no
recordar e, igual que para muchos hombres,
apenas fueron ciertas infancia, esposa, calles de mis días.
Ahora, los hielos australes,
el dogal pastoso del trópico,
la desnudez y las fogatas
en la noche, entre la mar gruesa,
hombres y honores muertos, pestilentes
insectos cayendo a cientos del velamen,
corolas desmedidas y albas únicas: cuanto tuve
de más bello o de más cruel,
se reúne y me acaba en esta isla
de Owhihi.
Ahora soy ya fijeza invariable
y me pliego a lo mío, me doblego,
como todos, a lo que dominara, entro en la espuma
tal el hosco petrel, al fin
gastado en las vorágines que amó.
NO QUIERAS DEL MUNDO AYUDA
por Fernando Quiñones
No quieras del mundo ayuda
porque él no la da, la pide
y eres tú quien debe dársela.
Perdona a todo. No puede
con todas las esperanzas
tuyas, que tú le inventaste.
Cuanto nació, lucha solo
por durar, y lo suplica
débilmente, tenazmente.
No preguntes.
Invéntales la verdad
que esperabas y que no
han podido y ya pueden
darte: tú tienes que hacerlo.